16/8/16

Juzgarán a una pareja acusada de matar a un hombre en La Paz

El hecho sucedió en La Paz el 16 de diciembre de 2012. 

Forastieri y Valdez atacaron a Víctor Rubén Flores durante la madrugada del 16 de diciembre de 2012 cuando dormía en su casa ubicada en calle 3 de Febrero al 600 de La Paz, y se retiraron del lugar con la certeza de que habían matado al hombre por los golpes que le propinaron.

Sin embargo, la autopsia reveló que la víctima perdió la vida como consecuencia de un paro cardiorespiratorio, patología que le afectaba la salud y era conocida por Alicia Noemí Forastieri, quien al momento del crimen era su esposa. La investigación a cargo de los fiscales de La Paz concluyó que Forastieri, de 49 años, y Luis Domingo Valdez, de 22 años, quienes mantenían una relación sentimental, “previo convenirlo”, dieron muerte a Flores y “para evadir su responsabilidad” simularon “que la vivienda y sus moradores habían sido objeto de un robo violento, desordenando las pertenencias del inmueble, llevándose un celular y el reloj de Flores”.

Falso hecho. 


Los acusadores entendieron que los imputados, en su afán de ocultar su responsabilidad en el crimen, fraguaron que Forastieri fue atada de manos, y que Valdez se fue del lugar en el auto de la víctima para abandonarlo en las afueras de la ciudad.
Luego, según la hipótesis acusadora, Forastieri pidió ayuda a sus vecinos y por medio de estos se dio aviso a la Policía sobre “el falso hecho”.

Para los fiscales no hay dudas de que los imputados “previo acuerdo, atacaron a un indefenso Flores, quien se hallaba entregado al sueño, y lo golpearon hasta que lo creyeron muerto por su agresión, para después comenzar con la tarea de ocultamiento de los rastros que se les describe y acredita”.

Estado de salud. Respecto de la causa de la muerte de Flores, los acusadores entendieron que aquel “era una persona con la salud quebrantada”, lo que surgió de la autopsia que reveló una patología cardiopulmonar.

En este sentido, señalaron que las lesiones que la víctima recibió en la cabeza “no reúnen entidad suficiente para causar la muerte” y añadieron que “la incursa Forastieri sabía del estado de salud de Flores” puesto que según declaró la hermana de la víctima aquella “lo acompañaba a sus tratamientos médicos y cuando iban en busca de medicamentos”.

Con estos indicios, los fiscales sostuvieron que la imputada “no podía desconocer que la brutal agresión que sufrió, a medir por las lesiones en el rostro del occiso, le producirían la muerte, o por estos o por su dañado corazón, la fatalidad quiso que su corazón cediera antes de que los golpes de los imputados lo maten, por lo que creyendo su obra terminada comenzaron a ocultar sus rastros”.
Comprometedor

Entre las pruebas en contra de los imputados se enumeró que además de intentar ocultar el crimen en un falso robo, habrían utilizado guantes de látex y la mujer simuló el papel de “víctima dopada, plantando su versión ante los testigos y dando datos falsos a los investigadores”. También se destacaron los numerosos intercambios telefónicos entre los imputados, puntualizando que en los contactos de Forastieri, Valdez figuraba con el nombre “Vilma” con el objetivo de ocultar la identidad del joven.


Fuente: El Diario

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