27/10/16

Evaluar o no evaluar - Por Eduardo Martín Romero

Esta semana se llevó a cabo un operativo de evaluación en algunos grados y años de la primaria y la secundaria respectivamente lo cual origino por parte de algún sector de la docencia y los padres reclamos en torno a los motivos supuestos de esta evaluación.-

Sin dudas debemos partir el análisis desde una situación que sea aceptada por toda la sociedad tanto docentes como alumnos, padres y empleadores y esta no es otra que reconocer que la educación en nuestro país está atravesando una profunda crisis: sea por el poco interés que despierta entre el alumnado, por las pobres expectativas en la mejora a futuro a través de acceder al sistema educativo de muchos alumnos y padres, el desinterés que despiertan los contenidos escolares; en el mismo sentido muchos padres observan al sistema educativo como un lugar de depósito de sus hijos y no como un lugar de desarrollo de saberes; los empresarios entienden que el sistema no prepara para el trabajo actual y como si fuera poco las universidades rechazan a los egresados del nivel medio por no acceder a los mínimos saberes requeridos.-

Partiendo de esta premisa, existente en nuestro país desde 1983 con el recordado Congreso Pedagógico, debemos sincerar la necesidad urgente de mejorar la educación en nuestro país; y sin dudas para ello se hace necesario evaluar las condiciones en las que se enseña, para poder, en función de estos datos, dar cuenta de las mejoras necesarias.-

Cierto es que casi todas las evaluaciones tienen una tendencia en su misma instrumentación o al menos que desde el punto de vista de sus instrumentadores se pretende avalar una convicción que existe en ellos con antelación a los resultados de la evaluación; pero esto es inevitable y nunca lograremos ponernos todos de acuerdo en que tipo de evaluación tenemos que instrumentar aun cuando todos estemos de acuerdo en la necesidad de evaluar, pero lo real es que la evaluación es necesaria.-

No evaluar nos llevó a profundos errores cabe señalar que el sistema educativo polimodal resultante del Congreso Pedagógico, si bien copiado al Español donde también fue dejado sin efecto, no es menos cierto que era un buen sistema para la preparación de especialidades para el mundo del trabajo como lo eran las distintas especialidades; sin embargo se instrumentó y nunca se evaluó y ello impidió conocer porque no se producían los resultados esperados y por falta de evaluación se opto por dejar sin efecto la reforma y volver al viejo sistema.-

Los docentes fundamentalmente en el nivel primario y secundario se resisten a ser evaluados y aducen razones que pueden ser ciertas y atendibles pero sin dudas mas allá de esta razones saben que para determinar porque no se logran ciertos objetivos se hace necesaria la evaluación; así como aceptan que sus alumnos sean evaluados, por evaluaciones que ellos instrumentan con criterios personales, para determinar si alcanzan o no los objetivos deben reconocer que otros estadios del sistema pueden instrumentar evaluaciones para establecer si ellos alcanzan o no los objetivos.-

Los docentes reclaman durante todo el año salarios, condiciones de trabajo, infraestructura, asignación presupuestaria, mejoras edilicias, todo lo cual es necesario reclamar para mejorar la educación al igual que la alimentación de los alumnos, pero oponerse a la evaluación instala en la agenda el debate sobre la legitimidad o no de la evaluación o los fines de la evaluación y sacan del debate los otros temas que son los prioritarios para el crecimiento educativo.-

Quizás no se deberían aceptar que nos entretengan con discutir evaluar o no evaluar; sino aceptar la evaluación y seguir discutiendo los otros temas más importantes para el cumplimiento de los objetivos en la educación.-

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