26/10/16

Prohíben esparcir las cenizas de los difuntos o tenerlas en casa

La medida fue aprobada por el propio Papa. La Iglesia sigue prefiriendo enterrar a los muertos. ¿Qué dice el documento que presentaron?.

Si bien la Iglesia Católica sigue prefiriendo enterrar a los difuntos, admite que sean cremados cuando sea por razones higiénicas o por la voluntad expresa del finado. Sin embargo, de optar por esta última opción, prohíbe desde hoy que las cenizas sean esparcidas, divididas entre los familiares o conservadas en casa.

Según un documento redactado por la Congregación para la Doctrina de la Fe y firmado por el Papa Francisco, la prohibición pretende evitar cualquier “malentendido panteísta, naturalista o nihilista”. En su texto advierte de que “no se permite la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversión de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos”.

Además, expresa: “En el caso de que el difunto hubiera sido sometido a la cremación y la dispersión de sus cenizas en la naturaleza por razones contrarias a la fe cristiana, se le ha de negar el funeral“. La Congregación para la Doctrina de la Fe justifica la elaboración de un documento así de drástico como reacción a las nuevas prácticas en la sepultura y en la cremación “contrarias a la fe de la Iglesia”, publicó El País.

“SE EVITA LA POSIBILIDAD DEL OLVIDO”

La conservación de las cenizas en el hogar sólo se contemplará “en casos de graves y excepcionales circunstancias”, o cuando una persona lo pida “por piedad o cercanía”, explicó el consultor de la Congregación de la Doctrina de la Fe, el español Ángel Rodríguez Luño. Para la Iglesia, “la conservación de las cenizas en un lugar sagrado ayuda a reducir el riesgo de apartar a los difuntos de la oración“. Además, “se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generación, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas”.

¿DÓNDE DEBEN IR?

De ahora en más, las cenizas deben mantenerse “por regla general en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un área especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica competente. El prefecto de la Congregación, cardenal alemán Gerhard Mueller, llegó a decir durante la presentación del documento: “Los muertos no son propiedad de los familiares, son hijos de Dios, forman parte de Dios y esperan en un campo santo su resurrección”.

Fuente: 9ahora

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