26/12/16

Habrá un aumento de 8 por ciento en las naftas a partir de enero

Las petroleras obtuvieron ayer luz verde del Gobierno para aplicar un aumento del ocho por ciento promedio durante la primera quincena del año que viene. Entre el 10 y el 15 de enero, el precio de los combustibles se incrementará en dicho porcentaje, según acordaron ejecutivos del sector en una breve reunión que mantuvieron con el ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren.  A mitad de año, los precios serán "libres".

En el encuentro también se abordó la convergencia del precio internacional del petróleo con el local, que se hará entre enero y junio de 2017. Esta situación emparejaría el comportamiento de los surtidores locales con los del resto del mundo.

En el Ministerio de Economía y el Banco Central le habían pedido a la Jefatura de Gabinete que no avalara ese nivel de aumentos, para no alimentar las expectativas de inflación para el año que viene. En ese sentido, Aranguren abordó ayer el próximo aumento, de aplicación en enero, pero no se refirió a los siguientes.

Durante este año, las petroleras aumentaron los precios tres veces, subiendo los importes en un promedio del 31 por ciento. Hubo una cuarta suba -en noviembre- que la industria estuvo esperando, pero no se concretó.

Entre 2007 y 2014, el barril de petróleo estuvo entre los 60 y los 85 dólares (con picos por arriba de los 90 dólares y la excepción de la recesión global de 2009), pero las petroleras locales no pudieron captar ese beneficio, ya que el kirchnerismo les impuso restricciones a las exportaciones. De esa forma, se privaron de obtener ingresos que sí tuvieron las compañías de la misma actividad en otros países.
En 2015, los valores del petróleo internacional comenzaron a hundirse, pero las petroleras locales no bajaron los precios en surtidores, sino que siguieron aumentándolos. Eso fue porque su estructura de costos estaba armada en los precios que obtenían del consumo doméstico. La industria y el Gobierno habían pactado un precio de "barril criollo", que despegaba a la Argentina del resto del mundo, pero garantizaba estabilidad laboral al sector.

Cuando Aranguren asumió en el Ministerio de Energía, propuso la convergencia de los precios internacionales del petróleo con los locales. Todo indica que lo logrará en 18 meses de gestión.

En el borrador que circula entre el ministerio de Energía y las petroleras, se establece que los productores de petróleo liviano (el de mayor consumo en las refinerías locales) recibirán US$ 59 por barril en enero, pero esa cifra irá cayendo hasta US$ 55 en junio, donde la industria se regirá por libre oferta y demanda. Ayer, el precio del WTI (la referencia internacional para petróleo liviano) estaba en US$ 53.

El precio promedio de nafta en el mundo es de 0,97 dólares. En la Argentina, quedaría cerca de 1,20 dólares tras el próximo aumento. Los expertos locales se enojan con esa comparación. Dicen que la carga impositiva local (más del 41 por ciento en la nafta premium, por ejemplo) distorsionan la comparación internacional.

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