30/1/17

Piñeiro, un preso con muchos privilegios

Un reo, con antecedentes de escape, goza de beneficios a pesar de estar cumpliendo perpetua. Está alojado en la Departamental de La Paz, un lugar no adecuado para purgar una pena.

La fuga de dos presos desde la Jefatura Departamental de La Paz puso en evidencia las falencias y deficiencias edilicias y operativas de las comisarías para alojar a personas privadas de la libertad con condena firme.
Si bien es conocido por numerosos fallos que los lugares de detención no pueden ser utilizados como cárceles, la fuga de dos presos de aquella dependencia puso en evidencia la falta de preparación de la Policía para realizar tareas correspondientes a agentes penitenciarios, la falta de seguridad edilicia necesaria para alojar a reos y los llamativos privilegios que goza José Piñeiro, que fue condenado con sentencia firme por ser el autor intelectual del crimen de Juan Carlos Malvasio, ocurrido en 1999.

Según pudo establecer UNO, Piñeiro, que duerme a la siesta y a la noche en la Jefatura Departamental de La Paz y trabaja en el comercio de un amigo, cuenta en sus antecedentes con una prolongada fuga.

Fuentes consultadas precisaron que el preso se fugó el 1º de febrero de 2005 sin encontrar resistencia de parte de los guardiacárceles que tenían la responsabilidad de custodiarlo. Antes de evadirse, Piñeiro fue beneficiado con 13 salidas desde la Unidad Penal Nº 1 de la ciudad de Paraná, donde estaba recluido desde el 16 de agosto de 2001.

Piñeiro estuvo más de 570 días en libertad y fue recapturado en la localidad de Wanda, en la provincia de Misiones. Por la fuga, los agentes penitenciarios que estaban a cargo de la custodia fueron procesados bajo el cargo de Favorecimiento de evasión culposa. Al ser nuevamente detenido, fue trasladado a la Unidad Penal de Gualeguaychú y después regresó a la cárcel de la capital entrerriana.

Autorización
UNO pudo establecer que por una autorización emitida por la jueza de Ejecución de Penas de Paraná, Cecilia Bértora, Piñeiro actualmente vive en La Paz, ciudad de la que en la madrugada del 19 de enero se escaparon por una claraboya de la comisaría Carlos Maidana y Sebastián Cáceres.

Las fuentes consultadas detallaron que "el Estado entrerriano le aseguraba un viaje de 180 kilómetros, desde la cárcel de Paraná hasta su casa en La Paz, en forma gratuita, privilegio que otros reos con penas por delitos menores o de menor gravedad que el que cometió Piñeiro no tienen".

También señalaron que "las razones para tales permisos son poco convincentes. Prueba de esto es que cada cumpleaños familiar lo encontraba con una autorización para salir de la Unidad Penal, donde debía cumplir una condena a reclusión perpetua".

UNO pudo conocer que recién en 2020 Piñeiro puede comenzar a acceder a los beneficios de la libertad condicional, pero si continúa con ese régimen de beneficios quién sabe si seguirá detenido para ese momento. Las fuentes también se preguntaban porqué el condenado ha accedido a tantos privilegios, resaltando que aún hoy tal interrogante no recibe su correspondiente explicación.

Estructura
UNO pudo determinar que el Servicio Penitenciario cuenta con una estructura técnico-profesional dispuesta para los condenados que no existe en las dependencias policiales, como así tampoco cuentan aquella dependencias con el personal preparado para tareas de distinta índole que la prevencional que realiza la Policía.

Aquel señalamiento encontró su cristalización en la fuga de Maidana y Cáceres, dos personas condenadas por sendos homicidios de vecinos de La Paz. Ambos fueron trasladados desde las cárceles de Federal y Paraná, respectivamente, por razones de "acercamiento familiar".

Las fuentes destacaron que la fuga de los dos reos puso "en evidencia las falencias del lugar donde fue alojado Piñeiro, pues los internos que se fugaron solo tuvieron que dañar una claraboya para evadirse del lugar de encierro" y deslizaron con preocupación que "Piñeiro, está alojado otra vez en un lugar inseguro, del que ya se fugó".

Advertencias
Especialistas en el régimen de encierro consultados por UNO pusieron énfasis en que Piñeiro no está en condiciones de estar en la calle, ya que desde hace varios años se conoce su posicionamiento de clausura y tozudez para internalizar y aceptar la pena que cumple. Además su libertad viola el régimen de reclusión, porque es una persona que tiene una fuga en su haber.

Además destacaron que Piñeiro argumentó siempre que quiere ir a La Paz para estar con su madre, corriéndose así de los objetivos y lineamientos que establece la salida laboral. Llama la atención que internos con penas leves que están en Paraná no accedan a ver a su familia y Piñeiro sí a pesar de que sus informes sostienen que no se inserta en los espacios ocupacionales institucionalmente dispuestos para su tratamiento correccional.

Más en casa que en la cárcel
El 6 de mayo de 2016 Piñeiro se incorporó al período de prueba, cuando se le concedieron las salidas socio-familiares por el término de ocho horas quincenales. Luego de seis meses se decidió ampliarle aquellas horas de ocho a 12 horas quincenales. Una vez que hubo cumplido con aquellos seis meses, se lo incorporó al régimen de semilibertad, con una carga horaria de ocho horas de lunes a viernes, y de cuatro horas los sábados, además del tiempo que demanda su traslado hasta el lugar de trabajo y sitio de alojamiento.

Los vecinos y familiares no salen del asombro. Todos califican de laxo el régimen penal que se le aplica a Piñeiro, quien ha pasado más tiempo en su ciudad y con su familia que purgando la condena que le aplicaron por el homicidio que planeó.

Fuente: Uno Entre Rios

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