24/4/17

El Paceño Jose Piñeiro no tendrá mas salidas transitorias y deberá volver a la cárcel

José Alberto Piñeiro fue condenado a prisión perpetua por ser el autor intelectual del asesinato de Juan Carlos Malvasio, ocurrido en 1999 en la ciudad de La Paz. En enero de este año fue beneficiado con un régimen de salidas (pese a los informes desfavorables de los equipos técnicos) pero además fue trasladado desde la Unidad Penal N° 1 y alojado en la Jefatura Departamental La Paz, donde por esos días se habían escapado dos presos. Pasaba casi todo el día afuera (por trabajo y para acompañar a su madre) e iba prácticamente solo a dormir a la celda. Tras el recurso presentado por la Fiscalía, la Cámara de Casación Penal revocó la semana pasada los beneficios y Piñeiro fue enviado de nuevo a la cárcel.

El fiscal Ignacio Aramberry sostuvo que Piñeiro estaba alojado "un tiempo considerable en la Jefatura Departamental La Paz, lo que convierte a esa dependencia en una unidad carcelaria, acarreando serias consecuencias funcionales" y que "dentro de la competencia de la Policía de Entre Ríos no surge la de guardar condenados, pudiendo verse resentidas las funciones de seguridad y judiciales propias de la institución". Destacó que "esta situación genera riesgos hacia terceros, en cuanto no se cuenta con las condiciones mínimas de seguridad haciendo propensa la evasión".
A su vez, refirió que "del Informe Técnico Criminológico y del Pronóstico del Consejo Correccional emergen opiniones desfavorables", y que "las salidas transitorias sumadas al régimen de semilibertad, -un total de 12 horas quincenales más 44 horas semanales fuera de la Jefatura- posicionan al interno en una verdadera libertad condicional, la que solo está en estado de alcanzar el 14 de diciembre de 2020".

Por su parte, el abogado defensor Miguel Ángel Cullen expresó que "no existe la prisión perpetua porque la pena se establece bajo el sistema progresivo, el cual se orienta a la reeducación de los penados, constituyendo una tarea humanitaria". A su vez, planteó que en cuanto al cumplimiento de las pautas legales establecidas por la Ley Nº 24.660 señaló que Piñeiro pasó por todos los tramos, y que desde mayo de 2016 está en período de prueba".

Luego Cullen explicó: "Los informes son consejos, ayudas, y que no nos encontramos frente a un juez común, puesto que el de Ejecución es diferente, es un vigilante del tratamiento. Es así que el juez tiene un 'plus' que le permite poder fallar aún en discordancia con lo que le dicen los informes criminológicos. Si se consideraran ineludibles los requisitos establecidos estaríamos violentando la Constitución, ya que se impediría el ejercicio de la jurisdicción".

En este sentido agregó que "Piñeiro no ingresó en los distintos talleres que dictaba la Unidad Penal porque estaba especializado en plaquetas y lavarropas y trabajaba desde su celda". Afirmó que la resolución es ajustada a Derecho, y "no otorgar el beneficio sería de gravedad inusitada, puesto que el período de prueba decanta en semilibertad", al tiempo que defendió la resolución judicial de alojamiento en la Jefatura Departamental dado que "no hay centros carcelarios en cada ciudad". De lo contrario habría un "impedimento de resocializar al condenado en su comunidad".

En el fallo de Casación, el camarista Hugo Perotti se refirió, en primer lugar, a los informes desfavorables de los equipos técnicos. El magistrado entiende que, si bien los mismos no son vinculantes, la decisión del juez de apartarse de los mismos debe ser fundada, lo que consideró que en el caso de Piñeiro no sucedió.

"El requisito fue incumplido por Piñeiro para el acceso a la semilibertad, porque tanto el informe Técnico Criminológico, como el Pronóstico del Consejo Correccional opinan de modo desfavorable", sostuvo el fallo".

En este sentido, Perotti dijo: "La progresividad se constata a través de organismos técnicos que evalúan al penado. El examen objetivo que realizan -producto de su saber y del contacto con el interno- se traduce en un informe que es brindado al órgano de decisión, pudiendo este seguir los lineamientos de lo anoticiado, o apartarse de los mismos. Cualquiera sea la determinación judicial, la resolución no puede carecer de fundamento. Es así, que en el caso que nos convoca no se hizo referencia alguna al motivo por el cual se apartó de los dictámenes".

Por esto, redundó: "Es sabido que los dictámenes no son vinculantes a la hora de fallar, pero el apartamiento de los mismos debe ser fundado", por lo cual en el caso de Piñeiro "resulta cuanto menos inquietante y pone en duda la función de los mentados organismos que pueda apartarse antojadizamente".

Por último, la Cámara de Casación también fundamentó su decisión en cuanto al cambio "en la conciencia de los operadores jurídicos" sobre un "reposicionamiento de la víctima entre los factores del proceso, dotándola de garantías ese nuevo espacio que se le otorga".

Fuente: Uno Entre Rios

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