2/7/17

Crisis en el comercio por poca venta: Hay cierres y despidos en La Paz

Varios locales de diferentes rubros optaron por salir del microcentro de la ciudad para bajar los gastos de alquiler. Otros negocios cerraron sucursales y mantienen un solo local y algunos cerraron definitivamente. La gente opta por comprar en tiendas Bolivianas y hay alerta ante la pérdida de más puestos laborales. Y el viejo trueque que se hacía en el 2001 en distintos clubes o en casas particulares, ahora, se hace a través de los mercados paceños en la red social.

"Desde el año pasado, cuando tuvimos la gran inundación en nuestra ciudad, las ventas bajaron y esto complicó la situación. Este año esperábamos un repunte pero lamentablemente no se dio. Contó a esta redacción la dueña de dos tiendas; Tengo dos locales y voy a quedarme con uno, además esta temporada ya tuve que comprar menos mercadería y la que viene seguro será todavía menos. Desde marzo la cosa se puso muy mal. Había días que por lo menos tenías una venta o una seña. Se llevaban unos zapatos. Aunque más no sea una prenda, pero el mes pasado tuve semanas en las que no se vendió nada, ni en este local ni en el otro. Esta situación me obligó a despedir a la chica que me ayudaba acá. En el otro local tengo dos empleadas y ahora que cierre, voy a tener que despedir a una y quedar yo y otra chica. Las ventas y los costos no me permiten hacer frente a esta situación. Hace 6 años que trabajaba con dos locales, pero nunca había cerrado en cero. Si bien haces un 20% de descuento en un par de zapatos o botas (que están de moda) por pago de contado, tienen que tener 950 pesos para sacar de una sola vez y, no los tienen".
Por las caídas en las ventas, varios comercios de La Paz atraviesan una crisis que desencadena el cierre de locales o mudanzas para bajar costos de alquiler. El impacto se hace sentir también con despidos, dice Infopaer.

Carteles de ofertas, descuentos del 20, 30 o 40% en pagos de contado, descuentos con tarjeta de crédito se ven en las vidrieras de casi todos los rubros. Desde hace meses que los comercios sienten la pérdida del poder adquisitivo de sus clientes.

El pasado 4 de mayo, Infopaer publicó una nota en la que se informaba que las ventas minoristas habían caído un 5,3 por ciento. A esto se suma el incremento en los costos para mantener abiertas las puertas de los locales que cierran en varios casos, más de tres veces en la semana, sin una venta. Es así que, de a poco, las vidrieras comenzaron a pintar en aerosol: "Liquidación por cierre".
La gente elige las tiendas bolivianas
Por otra parte, se realizaron consultas a las personas que compran en tiendas bolivianas y ellas dijeron que; “compramos acá porque es la misma ropa de moda que venden en otras tiendas de primera marca, pero a la hora de comparar el precio, unos zapatos que aquí cuestan 490 pesos en las otras tiendas están de 1.200 a 1.500 y como son de estación, de invierno, y aunque la calidad sea otra, el material es bueno y para unos 5 o 6 meses nos sirve y ahorramos un mil pesos para alguna otra prenda de abrigo, etc., describieron.
Cierre de kioscos, despensas con anexo carnicería y verdulerías
También, esta semana, se pudo observar el cierre de kioscos; en calle Sarmiento, en calle San Martín y sobre la Avenida. Al consultarles sobre los motivos de la baja de persiana, la respuesta era imaginable; “No se vende nada”, dijo un kiosquero afectado por la inflación.

“La gente te compra un paquete de cigarrillos y alguna golosina para los chicos que van a la escuela, pero estas cosas no te dejan ganancia, prefiero hacer empanadas o alguna comida casera y venderles a mis conocidos que estar 8 horas días en el kiosco para vender 50 pesos”, detalló.

Por el lado de la verdulería, dijeron que; “hay mucha competencia, las verdulerías se han abiertos en muchos barrios y las ofertas son las mismas”. La venta de verdura tiene que ser de todos los días, yo he perdido cajones de tomates, de lechugas, porque durante el día solo llegaba a vender unos kilos de papa y algunas frutas. La baja la comencé a sentir a principio de este año, pensé que para estos meses las cosas estarían mejor pero lamentablemente hoy me toca cerrar porque pago alquiler y con lo que gano en las ventas no me alcanza ni para el local”, dijo la dueña de la verdulería que el lunes pasado cerró sus puertas luego de estar 7 años al frente de la misma.

El caso del almacén con anexo carnicería; aquí, el hombre, alquilaba un local y vendía carne y comestibles. Al consultarle porque cerró, nos dijo que; “Durante el último mes, eran las 11 de la mañana y miraba la caja y tenía 80 pesos”. “Pagaba 4.500 pesos de alquiler y tenía un empleado en la carnicería. Tuve que despedirlo y quedarme solo con la ayuda de un sobrino pero de igual manera no llegaba a cubrir los gastos de la luz, del alquiler, lo que debía darle a mi sobrino por la ayuda y menos aun para reponer mercadería”. En estos momentos tengo todos las maquinas a la venta, si logro venderlas más o menos bien, veré lo que puedo emprender”, dijo el carnicero.

En la mayoría de los casos, dieron un dato para tener en cuenta; “la gente que compra al contado ya no elige a las despensas de barrios para comprar los dos o tres comestibles, directamente lo hacen en los grandes supermercados, sea en Los Hermanos, Amelio o El Día. Estas pequeñas compritas se ven a diario, por ejemplo; un detergente, un kilo de azúcar y un paquete de yerba, en el supermercado sale 75 pesos y en una despensa de barrio de 90 a 100 pesos. La gente ahorra 15 o 20 pesos, no es mucho dinero. Pero ahorrar en todo lo que se pueda es una “costumbre” que está de moda, a sabiendas de que los comestibles suben de 20 a 30 centavos por día.

Las despensas que se pueden mantener son aquellas que aun tienen la “vieja” libreta de fiado.
El truque digital
En el año 2000, 2001, debido a una crisis similar, se dio en gran parte del país, una mecánica llamada trueque, donde las personas se juntaban en clubes o en casas particulares y llevaban ropa usada, tortas caseras, verduras de huerta, “cosas” que ya no le eran casi útil y se truequeaba; por ejemplo; cambiaban una torta casera por tomates y lechuga fresca.

En este 2017, cuando la crisis está afectando duramente al trabajador, a la clase media y media baja, el truque ha vuelto. Pero esta vez por internet. Se han visto en los últimos meses el “cambio esto por esto”. Una publicación que nos indicó la nueva forma de truequear fue la de una madre que cambiaba churros rellenos o facturitas por una caja de leche o pañales.
Otro dato de la crisis
También, muchos han visto que en estos últimos meses se ha puesto de moda la venta de ropa usada, “Ferias americanas”. Muchas personas han decidido vender la ropa que ya no usa, instalando tablones con percheros en el garaje de su casa o simplemente colocando un cartel en la puerta con la indicación “aquí Feria Americana”.

Dentro de este comercio de “emergencia económica” también esta la venta de artículos de limpieza sueltos. Aquí se tiene en cuenta que los precios de los detergentes, lavandina, desodorantes para pisos, etc., han tenido una importante suba en este último tiempo.
La crisis comercial que afecta a la ciudadanía, los sueldos que no alcanzan para la canasta básica y la falta de trabajo, hacen que las amas de casa vuelvan a implementan el viejo dicho; “camine señora, camine y busque precios” o la compra de “todo suelto nada envuelto”.

El último dato, el que más duele es la falta de trabajo. En este último tiempo no se han creado empresas que tomen gente y por ende aquellas personas que desde hace tiempo están desocupados ahora se le suman “los nuevos”, los que están quedando sin trabajo por el cierre de comercios: La desocupación, será al cerrar el año, el principal problema que tendrá nuestra ciudad y este triste dato creará otros problemas, algunos de ellos, ya, los estamos padeciendo.

Fuente: InfoPaer

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