11/8/17

ES LIMPIO QUIEN NO ENSUCIA - Por Eduardo Martín Romero

El titulo podría referir algunas cuestiones de la contienda electoral pero sin embargo no tiene referencia a las elecciones, buscando quizás cumplir con la veda electoral para que podamos reflexionar personalmente sobre la actitud a tomar en torno a nuestro voto, tiene sí referencia a que entre otras cuestiones nuestra ciudad está mostrando un fuerte descuido en su limpieza.- 

Pareciera sencillo cargar la culpa de la falta de limpieza en la ciudad a la gestión municipal sin embargo, atento a que algo de culpa le corresponde, no es menos cierto que todos somos responsables del cuidado de la higiene de nuestra ciudad como lo somos del interior de nuestras viviendas y quizás nos cabe como sociedad una mayor responsabilidad en el cuidado del aseo de nuestra ciudad.- 

Siempre refiero que en nuestras casas o en nuestro lugar de trabajo se nos descascara un poco la pintura o nos aparece alguna mancha de humedad y pensamos en la reparación, que reconocemos necesaria, pero que posponemos por algún tiempo por falta de dinero, para cuando cambien las condiciones climáticas, o para el regreso de algún viaje o para nuestras vacaciones y poco de transcurrir algún tiempo nos acostumbramos a la falta de pintura o a la mancha de humedad y dejamos de notarlas y por ende olvidamos la necesidad de su reparación luego aparecen más manchas o daños a la pintura y siempre terminamos, por la costumbre de verlas, no notando su presencia.- 
Lo mismo ocurre con la higiene de nuestra ciudad poco a poco se generaliza la falta de limpieza y vamos naturalizando su observación al extremos que luego de algún tiempo nos pasa desapercibida.- 

Es cierto que muchas personas limpian, y algunos los hacen con exageración, sus frentes y veredas manteniendo las mismas impecables pero muchos más son los que descuidan esta situación y en muchos lugares se observan veredas rotas, con suciedad de hace mucho tiempo incluso denotan demasiado tiempo sin limpieza, se observa gente tirando desaprensivamente restos en la calle sean papeles o comida y todo tipo de desechos.- 

Para comprender lo señalado les propongo un ejercicio, caminar las calles incluso céntricas de nuestra ciudad, observando zaguanes, ventanas, veredas y que esta observación sea poniendo esmero en observar para evitar la naturalización que hacemos de la falta de higiene y verán a lo que me refiero.- 

Si caminan por zonas más alejadas observen la cantidad de terrenos baldíos llenos de pastizales sin tapiales, que corresponden por ordenanza, pareciera que no tienen dueños sin embargo a poco de indagar uno toma nota que se trata de terrenos propiedad de inversores que especulan con el crecimiento de los precios de estos; fundamentalmente por mejoras de otros vecinos y por infraestructura que acerca la Municipalidad en algunos casos cumpliendo ante reclamos de vecinos; nada impide que alguien compre un terreno para que ante el crecimiento de su valor proteja el capital del propietario, lo inusual es que mientras otros vecinos se preocupan por la higiene de la zona estos inversores dejan que sus terrenos se conviertan en basurales.- 

En las zonas no céntricas y sin veredas pocos son los que mantienen el frente de sus propiedades con el pasto corto y muchos arrojan sus aguas servidas a cunetas que corren paralelas a las propiedades.- 

Es aceptable que el Municipio debe efectuar el barrido y limpieza de las calles y la recolección de residuos para cuyas tareas cobra una tasa mensual pero también es cierto que somos los habitantes de la ciudad quienes debemos dejar de ensuciar desaprensivamente los lugares públicos de nuestra ciudad.- 

Una ciudad sucia además de un mal aspecto sin darnos cuenta genera una actitud de abandono y desazón que se manifiesta en sus habitantes además de indicar que lo público es tierra de nadie ofreciendo un deterioro de nuestra imagen a la vista de quienes nos visitan.- 

Cuando vemos otras ciudades cuidadas y prolijas sin dudas se debe en una pequeña medida a la acción del gobierno municipal pero es el resultado de una actitud de vida de la totalidad de la población que al no ser sucios terminan teniendo una ciudad limpia.- 

Me parece que es un tema para reflexionar a la luz de nuestra propuesta turística y para una mejor la calidad de vida de nosotros mismos, comprendiendo que “es limpio quien no ensucia”.- (*) 

Procurador UNL Docente Jubilado de Media y Superior Ex conductor de programas periodísticos radiales y televisivos emromero3@gmail.com Para "El Paceño" y "El Ojo Mirador"

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