15/2/18

VERDADERO O FALSO - Por Eduardo Martín Romero

Existe un juego de acertijos en el que alguien da cuenta de una situación e interroga a los demás jugadores si la afirmación es verdadera o falsa; en la actualidad nos está ocurriendo algo parecido en torno a las informaciones que se publican en distintos medios gráficos, televisivos, radiales y en las redes sociales ya que no logramos diferencias las afirmaciones verdaderas de las falsas.- 

Siempre la consideración o descripción de alguna información estuvo y está cargada de subjetividad propia del o de los sujetos que la generan, a la cual es imposible escapar; por ello de tenerse en cuenta que el estado de ánimo, las circunstancias personales, la historia de cada uno, las frustraciones, las expectativas, las alegrías o las tristezas, la preparación intelectual, la ideología, etc., influyen en la forma en que cada persona aborda las descripción de una información.- 

Otra cosa es la utilización que también de manera histórica cada medio realiza, según sus apetencias, de alguna información de allí el tratamiento dispar tanto en la descripción de la información como en el titulado de la misma que da cuenta de la visión parcializada de cada medio que puede ser absolutamente distinta de uno a otro medio aun cuando la información sea solo una.- 

Pero pienso que a partir de la irrupción de las redes sociales donde muchos consideran que influyen de manera especial sobre sus seguidores es que se comenzó a utilizar la falta de veracidad y posteriormente la mentira como descripción de la información que luego de su tránsito por la redes sociales se transformó en algo habitual también en la gráfica, la radio y la televisión.- 

Una cosa es la falta de veracidad que se puede originar, por falta de conocimiento, malas fuentes de información, falta de “chequear” la información con los involucrados, desconocimiento de lo especifico y otra cosa distinta es la mentira en la información ya que se trata de dar a conocer como cierto, a sabiendas, de que algo es falso o viceversa con la intencionalidad de engañar.- 

Esto último es lo que está ocurriendo en los medios en la actualidad cuando por ejemplo se señala que el funcionario fulano “es corrupto” cuando en realidad no existe condena alguna en la justicia que le imponga esta calificación; en la mayoría de los casos se trata de condenas mediáticas que mueven al engaño; o cuando se indica fulano esta “sospechado de corrupción” cuando nunca fue investigado por este tipo de imputaciones más allá de la consideración popular que pueda pretender su imputación.- 

Siempre los medios de información utilizaron la forma de presentar una información para, veladamente, llevar al que busca la información a una conclusión equivocada sobre determinados hechos fundamentalmente en los políticos En estos últimos tiempos se ha generalizado la mentira en la información y mueve a la preocupación ya que en algunos supuestos suele ser muy difícil establecer por parte de público preocupado por conocer la verdad, si la información brindada por un medio reconocido es o no veraz.- 

A ocurrido muchas veces que medios, tanto nacionales como extranjeros, dieran cuenta de errores en la información que lo llevaron a publicar una información falsa y consecuentemente pedir la disculpas del caso; lo que ocurre es que la habitualidad en estos errores lleva al descreimiento de toda información no pudiendo establecer diferencia entre la veraz y la que no lo es.- 

Donde más se observan estas cuestiones es en la redes sociales y que lamentablemente se consumen por más cantidad de usuarios que los medios tradicionales como la gráfica, la radio y la televisión.- 

Así aparecen como información verdadera la existencias de billetes falsos por datos de impresión que los diferencia cuando en realidad no lo son ya que el Banco Central indica en circulares que estas series distintas de impresión son de curso legal y la falsa información pone en duda la fe pública y por ello comerciantes se niegan a recibir billetes legítimos y los delincuentes aprovechadores de oportunidades salen a la caza de incautos para cambiarles los “falsos”, que en realidad son legítimos, por verdaderos falsos; todo representa un daño colateral en la sociedad que impacta en una inmensa cantidad de personas e intereses.- 

Existen otros ejemplos como las que dan cuenta de muerte de personas famosas que también es información falsa pero en este supuesto el impacto social es de menor significación.- 

En realidad la difusión de información falsa sea intencional o involuntaria causa un perjuicio importante a la sociedad que muchos demoramos en dimensionar por ejemplo aquellas que indican que se terminaran determinadas coberturas médicas o determinados medicamentos, o que se producirá el cierre de determinados lugares sean de trabajo o prestaciones, o cuando se habla de catástrofes como derrumbes de represas, ni hablar del futuro de los precios o del dólar y muchas otras situaciones.- 

Pero se agrava aún más la situación cuando a unas de estas informaciones, indicadas como falsas, luego se confirman ya sea con el mismo o menor efecto en sus consecuencias, digo que esto agrava la situación porque viene a poner mayor duda aun sobre la veracidad o no de todas las informaciones.- 

Me preocupa esta desconfianza de toda información de la misma manera que me preocupa el consumo de información falsa sin lograr algún camino para comprobar la veracidad o no y además que todo esto aliente las mentiras y falsedades en los hechos más importantes para la construcción de nuestro futuro como país.- (*) 

Procurador UNL Docente Jubilado de Media y Superior Ex conductor de programas periodísticos radiales y televisivos emromero3@gmail.com

0 comentarios :

Publicar un comentario