5/3/18

Despenalización del aborto: Pensando en voz alta - Por Belén López

El tema de la despenalización del aborto está instalado sobre la mesa de discusión de la sociedad argentina. Se reaviva el debate por el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Muchas voces se escuchan, cada una con sus argumentos y sus razones. 

-Desde mi humilde lugar y sin el objetivo de querer imponer una posición a quien piensa diferente, me veo en la necesidad de expresar lo que siento. No es una idea con anclaje en lo moral o religioso, me remito a lo estrictamente profesional, a las vivencias acumuladas en años de trabajo, a mi historia personal como médico. 

-Mi profesión me ha permitido vislumbrar una ínfima parte de lo inconmensurable, de ese complejo sistema que denominamos “vida humana”. Tan inmenso y profundo, para mí, un simple médico. Durante años nos preparamos, estudiamos, nos capacitamos, pensando en acompañar a la madre embarazada, pero también en cuidar a ese nuevo ser en gestación. 

Estudiamos esa maravilla que es el cuerpo humano desde los primeros días de su concepción. A la teoría catedrática, se sumaron los adelantos tecnológicos, que brindaron herramientas valiosísimas. Todos estos avances permitieron observar, monitorear y escudriñar, a esa pequeña criatura antes del nacimiento. Aprendimos a “sentirlo, pensarlo, cuidarlo” aún sin verlo cara a cara. 

-Es muy difícil expresar y tratar de transmitir lo que se siente. Escucho opiniones desde la lejanía de un escritorio o de una tribuna, vertidas con una ligereza despreocupada, haciendo foco en ciertas cuestiones y pasando por alto otras. Entonces pienso, que la única forma de poder mantener un debate, es abstrayéndonos de que lo que está en juego, tiene vida. Si no, es imposible discutir. 

-Se plantea que un embrión es un pedazo de tejidos en formación y que por lo tanto se puede desechar. Creo firmemente que no es así. Si realizamos una ecografía entre la quinta y sexta semana de gestación un embrión mide alrededor de 5 milímetros, ya pueden apreciarse los latidos cardíacos y con estudios de doppler color ya se puede pueden observar como las manchas de color rojo y azul detectan al torrente circulatorio con la sangre en ebullición a través de ese pequeñísimo corazón.

-En ocasiones, me tocó asistir a pacientes con cuadros de abortos espontáneos, pude ver pequeños embriones en sus últimos estertores. Digo, no es algo abstracto, no es un pedazo de “algo”, no es amorfo, y aunque aún no tenga un rostro como el que estamos acostumbrados a ver, tiene la perfección de algo que no deja de asombrar y que merece el respeto por esa dignidad que es innata a todo ser vivo.

-En ese contexto, ¿podemos hablar de una divisoria en días o semanas, para decidir cuándo es legal y cuando no? Se plantea la semana 14, me pregunto, quién decide cual es el límite. ¿un juez, un legislador, un comité científico? Se pone un plazo de tiempo. ¿el día anterior que era? ¿tan frío es el número calendario que decidirá quien continúa y quién no?.

-Durante 25 años me aboqué a la tarea para la cual me preparé, realizando alrededor de 5.000 atenciones a mujeres en el momento del nacimiento de sus hijos. Como todo ser humano, tuve errores, por supuesto que fallé y me equivoqué, pero siempre traté de ser consecuente con mis ideas y respeté la vida de ese nuevo ser, desde el primer día de su existencia. Hace dos años que dejé la Obstetricia como especialidad y continúo mi labor en Ginecología, pero ello no me exime de tener un pensamiento apasionado sobre el tema.

-No desconozco la problemática de los embarazos no deseados, del aborto clandestino, de la morbi-mortalidad que ello acarrea y del negocio mercantilista y atroz que ello conlleva. Cada día y desde mi humilde lugar, trabajo para tratar de cambiar estas dolorosas realidades que nos atraviesan como sociedad toda. Puede ser pequeño, un granito de arena en un mar de dificultades, pero es mi reto y mi batalla. 

-No juzgo a nadie por sus decisiones personales, respeto las libertades individuales y a quien piensa distinto; pero entiéndase bien, no puedo avalar con mi silencio, algo que va en contra de lo que pienso y siento. El bien preciado de la vida. La vida. Vida…

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