26/4/18

ESPERANDO LA INVERSION - Por Eduardo Martín Romero

Las más manifiestas dificultades del gobierno de Macri son: la lucha con una inflación que no cede, quizás en parte por la necesidad del gobierno de disminuir el gasto fiscal con aumento de tarifas en los servicios pero también en los combustibles y peajes; y la otra dificultad es la falta de inversores extranjeros que ingresen capitales destinados a las obras de infraestructuras, quizás también fruto de una política monetaria encarada por el gobierno que alienta la inversión especulativa y financiera antes que a la productiva.- 

Pero existe una dificultad en la posibilidad de encarar obra pública como instrumento dinamizador del mercado laboral y de consumo y que además puede concretar las obras de infraestructura que nos permitan superar los conflictos que el país tiene en la logística como autopistas y puertos para mejorar la rentabilidad y en la explotación de recursos naturales como el gas y petróleo o en la concreción de productoras de energía eléctrica entre otras obras.- 

Es importante la concreción de estas obras públicas porque brinda instrumentos para mejorar la producción y además genera empleo y por ende consumo que es lo que en el país está en crisis.- 

Este lanzamiento esta demorado por el Estado Nacional porque los proyectos arrancarían comprometiendo una inversión de 2.160 millones de dólares a los que se añadirían 6.900 millones de dólares durante el año 2019, recordemos que es año electoral, pero en total el Gobierno hace referencia a 60 proyectos que representan 26.000 millones de dólares para los próximos cinco años.- 

Ocurre que el fuerte endeudamiento del Estado Nacional para financiar el déficit fiscal sin emitir, hace que el Estado este imposibilitado de recurrir a la banca internacional para el financiamiento de estas obras; por ello el 16 de Noviembre de 2016 se sanciono la ley permitió la participación pública-privada (sistema que denominan PPP) para que empresas privada consigan la financiación en organismos financieros nacionales o internacionales para realizar obras de infraestructura de gran porte en sociedad con el Estado.- 

Así la empresa consigue la financiación y construye la obra y el Estado la repaga a 15 años; resulta claro que el precio de la obra será el costo de construirla y el costo de la financiación a 15 años, más la utilidad.- 

La ventaja es que el Estado no se endeuda y la desventaja es que la financiación resulta más cara porque el préstamo a particulares es más gravoso que a los Estados.- 

Se ha demorado su puesta en marcha porque no daban los costos, se señala que no había empresas extranjeras o multinacionales interesadas ya que el sobre precio de la obra, con costo de financiación, llegaba al 300% más del valor del emprendimiento; ante ello los extranjeros no querían participar y los empresarios nacionales no pueden acceder a las financiaciones internacionales a no ser con costos aun superiores.- 

Los grupos de Estados Unidos no están dispuestos a participar y los europeos pidieron un tratamiento impositivo diferencial y lograron que los PPP sean declarados por el estado de “interés nacional” y se los exima del pago de IVA e Ingresos Brutos y Ganancias; recordemos que esto ocurre mientras que los consumos de luz de la población no logran igual rebaja impositiva.- 

Los grupos argentinos anotados entre otros son Cartellone, Techint, Roggio, SACDE y Panedile pero como lo señalé necesitan de grupos internacionales para acceder a fuentes de financiación más benévolas; pareciera que los españoles Dycasa y Albertis junto a la italiana Ghella (que hace el soterramiento del Sarmiento) están dispuestas a entrar ya que pidieron un nueva prórroga hasta el martes para el acto de apertura que estaba previsto para el viernes.- 

En América este sistema funcionó en Chile Colombia y Perú pero recordemos que esos países tiene mejor acceso al crédito con tasas más baratas y tienen una inflación muy inferior la nuestra; en Inglaterra y España el cálculo erróneo encareció las obras y no cerraron las cuentas de la construcción y posterior cobro de peajes y los Estados se debieron hacer cargo encareciendo el déficit fiscal.- 

No debemos olvidar que el sistema de PPP tiene por objetivo que las empresas consigan los fondos que el Estado no quiere o no puede poner, por ello los recursos monetarios serán siempre mucho más caros.- 

Por ello más allá de que se trate de un instrumento aceptable para reactivar la economía y poner en marcha la obra pública los cálculos erróneos pueden encarecer exageradamente la obra con todo lo que esto significa: quebranto para las empresas y obligaciones para que el Estado concluya o se haga cargo de las mismas.- 

El otro de los riesgos es que las obras que se encaren por este sistema realmente sean obras que merezca su elección por que resulten relevantes para encarar el crecimiento del país y sobre todo que ayuden a incrementar la productividad de la economía como lo señaló Fernando Narvajas economista jefe de FIEL dando cuenta que no sirve hacerlo a las apuradas y que los proyectos deben ser seleccionados a conciencia es decir si no ayudan a la productividad los proyectos deben rechazarse por los costos y riesgos que el sistema posee.- 

La experiencia internacional indica que en más de una vez hubo errores y a la Argentina experiencias ruinosas no le faltan; será cuestión que los funcionarios de una vez por todas sean cuidadosos y responsables en sus decisiones.-

 Procurador UNL Docente Jubilado de Media y Superior Ex conductor de programas periodísticos radiales y televisivos emromero3@gmail.com Para "El Paceño" y "El Ojo Mirador"

0 comentarios :

Publicar un comentario