7/6/18

NO MIRAR AL OTRO - Por Eduardo Martín Romero

Hace unos días la Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires señaló “los pobres no llegan a la universidad” como justificación para debatir el cierre de algunas de ellas.- 

Esta afirmación no es real ya que muchos son los ejemplos de grandes cirujanos, jueces, camaristas, intelectuales que a pesar de su origen humilde no solo ingresaron a la universidad sino que descollaron mundialmente en sus profesiones.- 

El primer interrogante es que considera “pobre” la gobernadora ya que puede ser alguien sin recursos o puede serlo alguien con muchos ingresos.- 

Partamos de la idea de que es pobre quien pretende más de lo que posee, por ello hay gente de pocos recursos que están satisfecha y en armonía con sus vidas gozando de riqueza ante la ausencia de necesidades y existen personas con muchos ingresos o bienes y que siempre desean algo más que lo lleva a pretender siempre más dando cuenta de una pobreza que pretenden superar.- 

Pero imaginemos que la Gobernadora indica como pobre a quienes no tienen satisfechas todas sus necesidades básicas vivienda, alimentación, educación, vacaciones, salud, trabajo, dignidad humana etc. y a estos está dirigido el pensamiento de que “los pobres no llegan a la universidad” Tanto en uno u otro de los casos de pobreza no es cierto lo que la gobernadora indica y para no caer en comparaciones con terceros, para demostrar la falacia de esta afirmación, ejemplificaré contando aspectos de mi vida personal a manera de demostración que se puede acceder a la universidad siempre y por ellos son necesarias y es obligación del Estado mantenerlas e incrementarlas.- 

Mi abuelo materno también de apellido Romero llego de España a la Argentina con destino a la Provincia de Santa Cruz, como los barcos no atracaban en muelles una lancha trasportaba los pasajeros al mismo; mi abuelo cruzando del barco a la lancha cayó al mar y desapareció para siempre.-

Mi abuela materna había quedado en España con su única hija (mi madre) y luego de un tiempo sin novedades de su marido, pensando que había formado otro hogar en Argentina, con el auxilio de muchos parientes logro el dinero para venir a buscar a su marido y llegada al sur toma conocimiento de la desaparición de su esposo; sola en América sin familiares y sin dinero trabaja de cocinera y en tareas hogareñas y con mucho sacrificio junta el dinero para que una hermana traiga a su hija al lugar donde había encontrado trabajo.- 

Mi padre nació en Colonia del Libertador en la Provincia de Corrientes y es Romero por el apellido de su madre ya que nunca supo quién era su padre criado en la marginalidad de la que solo salió para hacer el servicio militar en la Armada lo que le permitió ingresar a la Prefectura y para ello debió aceptar como destino Santa Cruz donde conoció a mi madre.- 

Tanto por mi madre como por mi padre desciendo de historias y vidas con un gran marginalidad; es cierto que la alimentación, el vestido y la educación siempre me fueron garantizados pero solo accedimos a una vivienda cuando vinimos a esta ciudad que contaba solo con un dormitorio para vivir la pareja de mis padres y tres hijos; además mi padre temía volver a la pobreza y mi madre también por lo cual vivían privados de muchas cosas que nos generaban serias necesidades, en algunos casos de cosas superfluas pero en otros de cosas necesarias.- 

Cursé la escuela primaria y la secundaria y agotado estos tiempos mi padre no podía enviarme a la universidad por lo que comencé a trabajar para sostenerme entre tantos trabajos ingrese como cadete, chico de los mandados, ayudante y cuanta tareas pueda realizar con el Dr. Enrique Secchi un abogado con una larga trayectoria en el foro de la ciudad de La Paz.- 

Cuando zafe del servicio militar por numero bajo replanteé mi vida y dispuesto a trasladarme a una ciudad con universidad y trabajar para sostenerme comunique esta decisión a Enrique Secchi con quien manteníamos una amistad más allá de nuestros vínculos laborales; no contare los pormenores pero Secchi terminó pagándome, él, todo lo que hiciera falta para que yo asista a la Universidad lo que permitió que culminara mis estudios universitarios a pesar de los orígenes tan humildes de mis abuelos inmigrantes y mis padres.- 

Descontado mi profundo agradecimiento a Enrique y señalando que no es fácil lograr encontrarse con alguien tan benévolo no es menos cierto que por distintos caminos son muchos los pobres que han llegado y los que podrán llegar a la universidad mostrando lo falaz de la afirmación de la Gobernadora.- 

Existen personas que “no miran al otro” solo miran los iguales en algunos casos por ser personas con fortuna y solo miran a sus pares y no les interesan los pobres pero además existen personas que avanzaron y mejoraron su calidad de vida por su trabajo o por su actividad política y hoy olvidan de sus orígenes y miran solo los pares sin “mirar al otro” Tomas Bulat un analista de la realidad argentina ya desaparecido decía “cuando se nace pobre estudiar es el mayor acto de rebeldía contra el sistema; el saber rompe las cadenas de la esclavitud” Perdón por el relato personal pero era necesario para comprender lo que pretendo transmitir en torno a “no mirar al otro” Enrique si miró al otro.- (*) 

Procurador UNL Docente Jubilado de Media y Superior Ex conductor de programas periodísticos radiales y televisivos emromero3@gmail.com Par "El Paceño" y "El Ojo Mirador"

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